Peregrinación parroquial a LOURDES
Un año más hemos podido peregrinar a Lourdes para encontrarnos con el Señor a través de la intercesión de la Virgen María.
Llegamos el primer día de nuestro viaje los 56 peregrinos a Sangüesa (Navarra), celebrando la eucaristía en la iglesia de Santiago, donde está la capilla dedicada a San Román y en cuyo retablo se conservan las reliquias de nuestro patrón. En la eucaristía rezamos por toda la parroquia y dimos gracias a Dios por todo lo vivido desde que en 1997 fue erigida. Después de comer en Javier continuamos hasta Lourdes, donde ya en la primera noche visitamos la Gruta y pudimos dar nuestro saludo y oración a la Virgen.
Los días en Lourdes fueron muy intensos y aprovechamos todas las oportunidades que la peregrinación nos ofreció: Rezo del Via Crucis por la montaña con sus impresionantes imágenes en cada Estación, Eucaristía con otros grupos de españoles un día en la iglesia de s. José y otro día en la misma Gruta de Lourdes, además de la eucaristía «internacional» el domingo, visitamos las distintas basílicas del Santuario, recorrimos los pasos de Bernardita (casa natal, parroquia y pila de bautismo, calabozo…), procesión de las antorchas con nuestras velas rezando el rosario, nuestro encendido de velas orando por las distintas intenciones propias o que nos habían pedido, la vigilia de oración que preparó nuestra parroquia. Y aún nos dio tiempo para hacer algo de turismo visitando las Grutas de Bétharram.
El grupo, en el que participaban 24 jóvenes de Believe de nuestra parroquia, estuvo muy unido y participando activamente en todos los actos organizados. Para muchos adultos o jóvenes era su primer viaje tanto a Sangüesa como a Lourdes y quedaron muy impresionados. Y todos en general muy llenos del amor de Dios y de María, y como S. Román y la Virgen de Lourdes nos llevan al Señor, porque Jesucristo, muerto y resucitado, es el centro de nuestra fe.
Tras la misa internacional comenzamos nuestro camino de vuelta pasando, eso sí, por Zaragoza, para visitar a la Virgen del Pilar, donde dimos gracias por todo lo vivido estos días.
Agradecer a todos los peregrinos su buena disposición y a todos los que han colaborado en la organización, como las Hermanas (ECSF) y la agencia NAUTALIA.





